Tienes un texto que nunca has visto, cuatro horas por delante y una página en blanco. En el comentario de texto (commentaire de texte) del examen de francés (bac de français), la introducción es el primer párrafo que leerá tu corrector, y también el que te obliga a saber adónde vas. Esta página te explica lo que realmente se espera de ti, cómo construir cada etapa, y te muestra el método aplicado a una novela, una obra de teatro y un poema.
Lo que el corrector espera realmente
No existe un método oficial de introducción, y los textos oficiales lo dicen claramente: no se te puede exigir una introducción “canónica”, y tu nota no se divide en puntos para la introducción, el desarrollo y la conclusión. Lo que sí esperan, en cambio, es preciso:
- Un proyecto de lectura coherente. Es el corazón del ejercicio según la guía de evaluación de Eduscol: tu comentario debe organizarse en torno a una lectura del texto, no a una serie de observaciones. La introducción es el lugar donde lo anuncias.
- Una presentación que parte del paratexto. La académie d'Aix-Marseille lo resume así para los alumnos: presentar brevemente al autor, el título y el tema del texto, apoyándote en lo que da el enunciado.
- Una caracterización más que un contexto. La inspección de letras de la académie de Bordeaux prefiere que digas qué tipo de texto es y lo que hace, en lugar de encasillarlo en una corriente literaria.
- Sin biografía, sin corriente literaria obligatoria. No se espera ningún paso por la vida del autor ni por la historia del siglo. El contexto literario se valora cuando sirve a tu lectura, pero vincular el texto a una corriente equivocada se penaliza.
Dicho de otro modo: tu introducción no tiene que ser erudita. Debe mostrar que has entendido lo que hace el texto y que tu comentario va a alguna parte.
El método, paso a paso
La introducción cabe en un solo párrafo. Se redacta en el borrador después de haber encontrado tu plan: es el plan el que te da tu problemática (problématique), no al revés.
1. Introducir el texto, o no
La frase de entrada (amorce) es una frase que lleva hacia el texto: un hecho preciso sobre la obra, sobre su publicación, sobre el género. Sobre el comienzo de Bel-Ami, por ejemplo: “En 1885, Maupassant publica la historia de un joven sin fortuna decidido a triunfar en París.”
Solo tiene una condición: ser precisa. Una frase que valdría para cualquier texto no te aporta nada. Y es opcional: si no sabes nada preciso sobre el contexto, empieza directamente por la presentación. Nadie te lo reprochará.
2. Presentar el texto y decir lo que hace
Todo lo que necesitas está en el paratexto: el encabezado en cursiva encima del fragmento (chapeau) y la referencia debajo. De ahí sacas el autor, el título, la fecha, el género y el lugar del fragmento en la obra.
Luego, en una frase, dices lo que hace el texto. No un resumen línea por línea: lo que cuenta o describe, y lo que tiene de particular. Para « Demain, dès l'aube »: “Hugo describe en él una caminata por el campo normando que parece llevar a una cita, antes de que la última estrofa revele una tumba.” Esta frase ya prepara tu problemática.
3. Plantear tu problemática
Es la pregunta a la que responde todo tu comentario. Nace de lo que te ha llamado la atención al leer, y no de una fórmula hecha. Cuatro pistas para encontrarla:
- Lo que te sorprende. Un contraste, una ruptura, un final que cambia el sentido de todo lo anterior.
- El movimiento del texto. De dónde parte, adónde llega: « Comment ce texte fait-il passer de… à… ? » (¿cómo nos lleva este texto de… a…?).
- El género y lo que el texto hace con él. Una escena de exposición que es también una escena cómica, un retrato que es también una crítica.
- El efecto que te produce. Compasión, risa, malestar: ¿de qué procedimientos nace ese efecto?
Formúlala sobre el cómo y el porqué, con « Comment… ? » o « En quoi… ? ». Si prefieres la pregunta indirecta, constrúyela sin inversión y sin signo de interrogación: « Nous verrons comment Molière fait rire d'un malade qui se croit mourant. » (veremos cómo Molière hace reír con un enfermo que se cree moribundo).
4. Anunciar tu plan
Dos o tres partes, en orden, en una frase, sin las subpartes. Un plan en dos partes se acepta perfectamente: lo que cuenta es que tu lectura avance. Formula ideas más que títulos, y evita el mecánico « Dans une première partie… Dans une deuxième partie… » (en una primera parte… en una segunda parte…).
En la vía tecnológica, el enunciado te propone ejes de lectura. Retomarlos como tus dos partes es la solución más segura, aunque se acepta otro proyecto bien justificado.
Tres introducciones completas
El mismo método, en tres géneros. Cada vez: la frase de entrada, la presentación y lo que hace el texto, la problemática, el anuncio del plan. Las introducciones están traducidas para que las leas en español: en el examen, se escriben en francés.
Una novela: el comienzo de Bel-Ami
En 1885, Maupassant publica la historia de un joven sin fortuna decidido a triunfar en París. Desde la primera página de Bel-Ami, Georges Duroy, antiguo suboficial, sale de un restaurante con tres francos cuarenta en el bolsillo para terminar el mes, y camina por el bulevar observando fijamente a los transeúntes. ¿Cómo hace este íncipit de un hombre pobre y ocioso un conquistador en potencia? Veremos primero el retrato de un personaje modesto, casi miserable, y luego el aplomo de un seductor que ya mira París como una presa.
Lo que consigue: la presentación detecta el desfase entre la pobreza de Duroy y su aplomo, y es ese desfase el que da la problemática y las dos partes.
Una obra de teatro: la primera escena de Le Malade imaginaire
Le Malade imaginaire es la última obra de Molière: muere en 1673, pocas horas después de la cuarta representación, en la que él mismo interpretaba a Argan. La obra se abre con un monólogo: solo en escena, Argan revisa las facturas de su boticario y cuenta sus remedios uno a uno. ¿En qué medida esta escena de exposición convierte ya a Argan en un personaje cómico? Veremos que presenta a un enfermo obsesionado con su salud, y luego que lo vuelve ridículo mediante la repetición y el juego con las cifras.
Lo que consigue: relaciona el género (una escena de exposición) con el efecto (la risa), y la problemática trata del cómo, no de lo que cuenta la escena.
Un poema: « Demain, dès l'aube » de Victor Hugo
En 1843, Léopoldine, la hija mayor de Victor Hugo, se ahoga en el Sena en Villequier. En Les Contemplations, publicadas en 1856, el poema « Demain, dès l'aube » describe en tres cuartetos una caminata por el campo normando que parece llevar a una cita, antes de que la última estrofa revele una tumba. ¿Cómo transforma Hugo el relato de un viaje en un homenaje a su hija desaparecida? Veremos primero cómo el poema mantiene la espera de un encuentro, y luego cómo se convierte en un poema de duelo.
Lo que consigue: aquí, la información biográfica es útil, porque ilumina directamente el sentido del poema. Es exactamente el caso en que el contexto tiene su lugar.
Los errores que señalan los correctores
Los informes de corrección publicados por las académies y la guía de evaluación de Eduscol señalan los mismos defectos. Un informe de la académie de Grenoble observa incluso que la forma de la introducción se respeta en casi todos los ejercicios: lo que cuesta puntos es el fondo.
- Sin hilo conductor. El ejercicio pasa de una observación a otra sin una lectura de conjunto. Una problemática clara en la introducción es la mejor manera de evitarlo.
- La paráfrasis. Contar el texto en lugar de analizarlo, ya desde la introducción. Basta una frase para decir lo que hace el texto.
- La interrogativa indirecta mal construida. « Nous verrons comment l'auteur montre-t-il… ? » mezcla las dos formas. Elige: « Comment l'auteur montre-t-il… ? » o « Nous verrons comment l'auteur montre… ».
- La corriente literaria equivocada. Vincular un texto a una corriente que no le corresponde se penaliza. En caso de duda, habla del género.
Comentario o disertación: qué cambia en la introducción
Las dos introducciones tienen el mismo esqueleto: introducir, presentar, plantear una pregunta, anunciar el plan. Pero lo que presentas cambia. En el comentario, presentas un texto y eres tú quien construye la pregunta. En la disertación (dissertation), la pregunta ya está en el enunciado: lo citas y analizas sus palabras. El método se detalla en Cómo hacer la introducción de la disertación.
Preguntas frecuentes
¿Qué extensión debe tener la introducción del comentario?
No existe ninguna extensión oficial. Basta un solo párrafo de unas pocas líneas: lo suficiente para presentar el texto, plantear tu problemática y anunciar tu plan, sin empezar a analizar.
¿Hay que hablar de la corriente literaria?
Solo si estás seguro y si ayuda a entender el texto. Los correctores valoran un contexto literario que sirve a la interpretación, pero vincular el texto a una corriente equivocada se penaliza. En caso de duda, presenta más bien el género del texto.
¿Es obligatoria la problemática?
Lo que se espera es un proyecto de lectura coherente. La problemática es la forma más clara y más segura de anunciarlo, por eso casi todos los métodos la colocan en la introducción.
¿Se puede escribir « je » (yo) en la introducción?
La elección de la enunciación es libre y la primera persona no se penaliza. Lo habitual sigue siendo el « nous » (« Nous verrons… ») o las construcciones impersonales, que dan un tono más neutro.
¿Hay que anunciar los movimientos del texto?
No: en el escrito, anuncias las partes de tu comentario. Los movimientos del texto son la regla de la explicación lineal (explication linéaire) del oral. Única excepción: si haces un comentario lineal, que sigue el texto, anuncias sus movimientos y lo que muestran.

